MENORCA

 

MENORCA

En el Códex de Saint Aubert, del s. XIII (Bibliotèque de Cambrai), en la carta del Obispo Sever de Menorca (nacido en Ciudadela en el s. IV), se puede leer “Iamona ad occasum; Magona ad Orientem spectat”. Iamona (Ciutadella) esta a Poniente, Magona (Mahón) está a Oriente. Cariñosamente la describía como una isla estrecha y pequeña, localizada “en medio del brazo de mar que hay entre la Mauritania Caesariense y la Hispania”. En ella los cartagineses fundaron dos ciudades, situadas en línea recta, una a cada extremo, Iamona y Magona. Conti en su Toponimia Íbera en Baaleares refuerza la credibilidad a la denominación de los romanos de “maior” y “minor” en relación al tamaño de las islas, ajustándose esta primitiva definición a la lengua hablada por los pobladores, min es íbero vasco, por diversas razones, (peñascos, cabras, etc.) los emula y compara con la isla mayor. El análisis del supuesto étimo griego correspondiente a la isla de Menorca que antaño se llamó también “Melussa”. Se compondría de la m protética, seguido del nombre ele, ganado, rebaño. Se repite el término ussa, monte, agrupación de pinos, isla. M- el /e/-ussa. Elipsis en el segundo término. (abundante cabaña ramadera). Men-orkatx, mismo grupo consonántico /tx/ que desaparece al entrar en composición, con decaimiento de la /t/, y cambio fonético de la vocal (i) por (e), m(e)n-orka(t)s. Desaparición de la sibilante final. “la que también tiene peñascos y muchos cabríos”. Men-orkatx, en su otra posibilidad, traducido como “la isla de al lado” …del mar. Desde las primeras civilizaciones presentes en la isla, numerosos pueblos se han ido turnando en la ocupación de su territorio. A una primera etapa de civilización primitiva, que se le supone venida de la península, siguió otra muy brillante durante la Edad del Bronce, conocida como talayótica, caracterizada por construcciones megalíticas similares a las de Mallorca, Cerdeña o Malta, si bien con algunos elementos originales como son las taulas. A las visitas de fenicios a la que llamaban Nura (Tierra de Fuego) y griegos focenses quienes la llamaban Meloussa (lugar de ganado), de forma pacífica para establecer vínculos comerciales, siguió la de los cartagineses con distinta actitud. Desembarcaron a las órdenes de Magón, hermano de Aníbal y reclutaron a la fuerza a los hábiles honderos baleares, que fueron protagonistas destacados durante las guerras púnicas. Los cartagineses fundaron, en el siglo III a. C., los enclaves de Jamma (actual Ciudadela) y Magon (Mahón). La cultura talayótica perduraría en Menorca más allá de que Quinto Cecilio Metelo (que recibiría más tarde el sobrenombre de Balearicus) conquistase la isla para la República romana en el año 123 a. C. (junto con el resto de las Baleares).

Por mucho que se pretenda cambiar el nombre a Mahón por Mao (TseTung), la población preferirá antes llamarla Mô que es como lo pronuncia y escriben los isleños autóctonos. Es lamentable tanta injerencia desde el NE Peninsular en los topónimos de nuestras islas.

Tomeu Pizá (septiembre 2024)








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