Al BIPARTIDISMO se le ve el plumero.
Que el sanchismo tenga acostumbrado al electorado con múltiples críticas, acusaciones, descalificaciones e insultos a los peperos, es normal. Que los del PP, respondan con las mismas descalificaciones hacia ellos, también. Que se unan para frenar el avance de VOX, extraña algo, pero no sorprende. Tal vez lo que más agrada de estas últimas consultas electorales es que poco o nada le vale, ni a unos ni a otros. El fracaso se acrecienta en ambas formaciones y sale a la luz aquello que ya es de dominio público: Han luchado siempre juntos para repartirse el poder, han defendido sus mutuas estrategias, cubierto sus espaldas ante los embates jurídicos, carencias de democracia, abusos a golpe de decretos y silencios administrativos. Ya dice el refrán que “perro que ladra no muerde”. Otro refrán dice que “cuando veas las barbas del Profeta pelar, pon las tuyas a remojar”. Llegarán tarde, por egoístas, prepotentes y oligárquicos. El bipartidismo resulta que es efímero.
Ocurrió con la formación de Podemos, predicaron que acabarían con la casta, cuando eran ellos peor que la casta. Claro que también eran incautos y faltos de experiencia, mal aconsejados y peor financiados. Fracasaron, pero ojo, nos engañaron a muchos. Con el bipartidismo ha ocurrido más de lo mismo, y razones de sobra existen por lo que ha durado la estrategia. Por muchos chiringuitos que se hayan sacado de la chistera, a la larga no todos los beneficiados están satisfechos. Desde altos cargos en grandes empresas, hasta pequeños ejecutivos en infinidad de organizaciones, fundaciones, coordinadoras, etc. Ocurre que, con el tiempo, se les ve el plumero y todo tiene su fin. Incluso la paciencia. Con la última decisión, esta de legalizar a cientos de desalmados llegados bajo la falsa bandera de “refugiado político”, “huyen de guerras” (inexistentes), “buscan trabajo” (cuando lo que buscan es el bienestar cómodo, gratuito y consentido), etc. Ahí también se les ve el plumero, es un simple y asqueroso trueque con el fin único de sumar votos ofreciendo todo aquello que cualquier otro nacional ha tenido que romperse la espalda durante años para tener derecho a unas mal reconocidas prestaciones, precarias e insuficientes.
Todos, sin excepción, se han limitado a valorar sus resultados con estridentes descalificaciones hacia VOX, como si ser de derechas fuera pecado, al pretender justificar sus fracasos con los éxitos de los demás, resulta propio de una catadura en donde predomina la idiotez. Sin embargo, cuando un grupo político como es el regionalista aragonés que ha duplicado de 3 a 6 sus diputados, es decir, que puede considerarse un éxito, va y arremete contra VOX con gritos más parecidos a sonidos propios de una película de terror que a insultos, por el simple hecho de verse superado con creces. Faltó ver en las imágenes por TV como se rasgaban las vestiduras, tal vez fuera de cámara continuó el show. “Aragón ha perdido”, “nosotros hemos ganado”, era el estribillo. Pobre Aragón llegado el día en que consigan subirse al trono del poder. Está claro que los partidos y sus representantes que arremeten contra sus contrincantes al verse superados por ellos no entienden de democracia, la ignoran y atacan. Propio de las izquierdas ibéricas (que no hispanas).
A la vuelta de la esquina están Castilla y León y Andalucía. A por ellos.
Tomeu Pizá (febrero 2025)

Gran artículo Tomeu ....
ResponderEliminar