VOX se preocupa por Platja de Palma
Aquellos que recordamos los siete u ocho kilómetros de playa en la década de los 50' y parte de los 60' cuando en moto íbamos hacia s'Arenal, con pequeñas dunas de arena sobre el pavimento, algún tramo entre pinos y matas, respirando la brisa marina y salpicados en días de viento, toda una maravilla de la Naturaleza con preciosas puestas de sol en los atardeceres o el brillo de la luna en sus aguas.
Entre los hoteles San Diego y San Francisco, apenas unas casitas de veraneo, pinos y matorrales, poca cosa más. Hacia a poniente C'an Pastilla, era mucho más residencial al estar cerca de núcleos urbanos y Ciutat. Una vez construidos los emblemáticos Acapulco y Garonda, a partir del auge turístico, empezaron a destacar muchísimos más, el Aya, Hispania, Ayrón, etc. con el Oasis ya en C'an Pastilla cubrían toda la playa . Llamada inicialmente s'arenal por su playa de arena kilométrica, se confundía con s'Arenal de Llucmajor. Una zona de recreo, turismo y diversión que pocas veces en décadas se desmelenó demasiado, aún congregando multitud de discotecas y patios para poder bailar bajo las estrellas con música en vivo. Grupos, dúos, flamenco y todo lo que fuera capaz de animar a los asistentes, turistas, residentes veraneantes y visitantes.
Lógico que con tanto éxito y tanto turista, surgiera el exceso de construcción y el problema de aparcamiento, saturación en zonas de playa y fallos en la planificación, sin apenas mejoras en infraestructuras más pensadas en agrandar y acoger a más gente que a facilitar las comodidades a los muchos que pululaban por la zona. Proliferaron "souvenirs", terrazas mirando la costa, balnearios, locales de espectáculo, salas de masaje, etc. Aparecieron los primeros trileros y les siguieron los manteros (a cientos), esto facilitó la infiltración de carteristas y mafias, algunas muy conflictivas, es el caso de las prostitutas nigerianas, que nada tenían de putas pero sí de violentas, asaltadoras de corpulentos germánicos que apenas se sostenían en pie por la ingesta de alcohol. Así se entiende que estas robustas damas tuvieran fácil su tarea de desvalijar en minutos al más guerrero de los turistas que se les cruzaba por el camino, de hecho, los tenían ojeados.
Grupitos de mafiosos, camorristas, trileros, carteristas, trapicheros, y capos de poca monta, llegaron tanto a proliferar, que incluso entre ellos competían. Empresarios que extorsionaron a otros, corrompieron a quienes debían vigilar estas maldades, y, llegó el momento de que incluso los buenos fueron los malos. Una vez normalizada la situación y mejorado el ambiente, era el momento para depurar, limpiar, imponer el orden y facilitar a la ciudadanía trabajadora, a los comerciantes productivos y los industriales honrados, pactar, colaborar y progresar. Pero no. Parece que la municipalidad no tiene interés en mimar la perla veraniega de Palma. De la playa hacia el mar, una imagen preciosa, insuperable, llena de luz y de color, algo que atrae a mucha gente y gusta a los lugareños. Al lado opuesto, el caos, consentido o no, que debería evitarse pues la temporada está ahí mismo ya.
A santo de qué se permite se deteriore el ambiente de esta manera tan alarmante, ¿es intencionado? ¿existe un proyecto a largo plazo para Playa de Palma?. Se olvida el Sr. Martínez de los vecinos, los muchos vecinos, en su mayoría aquellos que regentan establecimientos, dirigen comedores, cocinas, recepciones en hoteles, sirven en restaurantes, gestionan muchos comercios, atienden centros médicos, etc. Son ciudadanos de primera. Trabajadores. Producen. ¿Cómo pueden ser ignorados?. Precisamente los que pagan alquileres, o IBI, recogidas de basura, etc. No solo es la industria hotelera, que se merece la paz y tranquilidad para sus clientes, son todos, todos los buenos. Se descuidan infraestructuras, movilidad, seguridad, servicios públicos. Vamos, señor alcalde, esto no es de recibo, resulta intolerante, uno no puede quedarse tan pancho. Debería darse un garbeo por la zona y vivir en propia carne la situación. Si va, cuide su cartera, no beba, ni se deje impresionar por nadie, escoja a sus ciudadanos y hable con ellos, no con los desalmados... que de haberlos haylos. Y active la Policía Municipal en sus dependencias que de un momento a otro las encontrará okupadas.
Al final se puede agradecer al equipo de VOX que se mueva al lado de los vecinos para conocer de cerca aquello que el equipo de gobierno municipal ignora. Con suerte en la próxima legislatura podremos contar con personas ya curtidas en la labor de conocer los entresijos de la convivencia vecinal, a pie de calle y fuera de los despachos.
Tomeu Pizá (marzo 2026)





¿Qué pasará esta Semana Santa? La seguridad debería tenerse muy en cuenta.
ResponderEliminarPlaya de Palma vive justamente (o injustamente, mejor dicho) una terrible degradación. Y no solo es material, es también paisajística y humana. Urge una metida de mano a fondo en esta joya del municipio que, si no fuera por la playa que aún le queda, habría perdido por completo todos sus valores. Hay que votar a VOX en masa, porque los 8 años de gobiernos de izquierdas propiciaron tal estado de cosas y los ya casi 3 años de gobierno del PP no han sabido tomar al toro por los cuernos y revertir esta deplorable situación.
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