La
comunidad marroquí es la más numerosa entre los extranjeros en
España, con más de un millón residiendo en el país, lo que
refleja una rica historia de inmigración y una significativa
contribución a la sociedad española de menores de edad,
delincuentes, jóvenes sin perfiles académicos, contrabandistas,
maestros en trapicheo, machistas, muy violentos, insubordinados y
desalmados.

Representan
un 2’25% de la población total, concentrados en las comunidades de
Cataluña, Andalucía y Región de Murcia. Lo que sí han sabido
hacer muy bien ha sido contribuir al crecimiento demográfico gracias
a las ayudas recibidas por cada hijo y las madres que, de hecho,
pocas son las que desarrollen trabajos laborales, muy dadas en
visitar tiendas de moda, por mucho que cubran su cuerpo con chilabas,
túnicas y pantaloneras, calcen pésimamente, y escondan su pelo,
pueden encontrarse hasta en tiendas de ropa interior con frecuencia,
especialmente los días laborales, solas, con sus hijos y en grupos.
Todo un contraste entre lo que predican y lo que hacen.

Esta
comunidad deja mucho que desear como ejemplo de enriquecimiento de la
diversidad cultural y económica en el país. Muy dados a viajar a su
Marruecos natal una vez cobradas ayudas, puesto que con lo mucho que
les favorece el cambio, en sus zonas del Magreb (Nador, Oujda,
Berkan, Taurit, Arrwit, Guercif, etc) pueden desarrollar una vida
cómoda y generosa con sus familiares, procurándose así el respeto
y la admiración. Es el peor ejemplo de la inmigración, no se
integran, se mueven en sus guetos, les molesta las tradiciones
locales, pretenden imponer las suyas, no solo lengua y religión,
también el conjunto de toda su cultura alauita chiita procedente
de Siria. Al establecerse en lo que actualmente es Marruecos, su
dinastía apartó a las originarias de la región, desde la Idrisí
hasta las más pequeñas cabilas almohades en el norte y almorávides
en el oeste. No son ni unos ni otros árabes, son moros, nombre que
les fue asignado por el Imperio Romano al llegar de forma progresiva
al Magreb 146 a.C. la raíz de mauritaniae, es la misma que la de
moro, Mauricio, Mauro, etc. significa oscuro, negruzco, tierra de
habitantes oscuros, persona negruzca, etc. Es decir, que el norte de
África, fue primero cristiano antes que musulmán. Conocido es que
el Islam apareció en el siglo 622 d.C. La radicalización llegaría
con los alauitas al conquistar el poder y rematado por la creación
de Marruecos en 1956. A partir de aquí se dedicaron a eclipsar a los
rifeños y demás culturas naturales de la región para creerse el
rey del mambo. Hasta pretenden apoderarse del Sáhara Occidental.
Lamentable todo ello.
El
remate final ha llegado con el “efecto llamada” promovido por el
sanchismo, se dice que para conseguir votos (agradecidos) con el fin
de evitar perder el poder que tanto anhela el Sr. Sánchez y los
suyos. Un pacto de gobierno logrado al aumentar Ministerios y
reclutar asesores. Es de esperar que de un momento a otro, sea el
primer país que abra embajada en La Luna, en cuanto cambien a Trump,
será cosa hecha.
Tomeu
Pizá (abril 2026)
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