Piquete en Puigpuñent
Puigpuñent o sencillamente “monte puntiagudo”, de hecho solo existe como municipio desde 1936 al independizarse de Estallencs, ironías del destino el que tengan que agradecérselo al Dictador y, lamentablemente en manos de la izquierda balear, tanto como acólitos de MES como del PSOE. Seguramente el aire de grandeza de su alcalde nace por un exceso de complejo por sus muchas aspiraciones oligárquicas. Por más inri, su “llogueret” surgió en 1396, contando con mucha más historia que el propio pueblo al que pertenece. Los vecinos de este municipio se merecen mucho más que un frustrado alcalde de izquierdas que no ha conseguido ni él ni sus antecesores granjearse las simpatías de la totalidad del censo y poderse auto coronar como un líder municipal sin derecho al pataleo por parte de sus súbditos al estilo feudal.
El actual alcalde pasa por un mal momento, una vez liquidada la etapa armengoliana, ha visto como su influencia en la cúpula balear ha disminuido, lógico. Teme, además, que el resurgir de un partido que está en la antípoda del suyo pueda perjudicarlo estrepitosamente, por muy zurda que sea la colonia local de votantes. Resulta fácil en localidades pequeñas que el descontento de unos pocos se dejen avasallar por la palabrería y modales de algún espabilado, son vecinos, se conocen todos, no se fían unos de otros, se deben favores, etc. Lo mejor es llevarse bien con la autoridad local, y sea quien sea que lo logre, se hace valer “amigablemente”, hasta se hace querer por el vecindario. Ésta es la esencia de las poblaciones de apenas dos mil habitantes. La tendencia política puede durar.
Las consignas que reciben desde sus centrales, les vienen grandes. Obvio. Necesitan dominar la situación y en ocasiones se desmadran, sin incurrir en ilegalidades, se limitan a las alegalidades que en ocasiones provocan abusos y muchas meteduras de pata. El mazazo que el bipartidismo está sufriendo últimamente, el auge de la derecha en toda España y demás países, ha atemorizado en especial a la izquierda de este país, donde la extrema izquierda tiende a desaparecer paulatinamente, ha disparado las alarmas, y personajes diversos temen por su futuro político hasta el punto de actuar con excesivo celo “vocacional”. A quien más le temen en Baleares es a VOX, no porque pueda ganar, que puede, más bien porque puede desplazar a socios e incluso al mismísimo sanchismo en su versión isleña del PSM. Y claro, eso requiere recurrir a lo que siempre el socialismo ha sabido manejar sin escrúpulos: el autarquismo. Llamativo es el comentario de hoy domingo tras el estreno de un documental sobre el socialismo y sus desmanes que al fin se ha hecho público con un sonado estreno y exitoso resultado. No, no se verá en RTVE, aunque resonará la frase en cuestión por su peso: “El crimen más doloroso del PSOE es el de su fundación, en mayo de 1879”. Estas palabras escuchadas en los medios, el mismo día del estreno de LOS CRÍMENES DEL PARTIDO SOCIALISTA, frente al photocall ante decenas de periodistas, han resonado a pesar de que el PSOE al que no le gusta este documental, presentó una denuncia ante la Junta Electoral Central a fin de suspender la presentación. Por lo menos no se dedicó (como en Puigpuñent) a estimular un alborotador callejero para atemorizar a los componentes de una mesa informativa con todos los permisos en regla argumentando que es una provocación, que es lo que ha ocurrido este domingo. El que fuera una carpa verde de VOX la que lucía en el feudo de Toni Marí, habrá ofendido mucho, pues hasta han ido apareciendo otros alborotadores, soeces y maleducados, amenazando e insultando a quienes atendían como cualquier ciudadano la labor de información como es costumbre en toda la CCAA, capitales y localidades, una a una. Barrio a barrio. Es así como se llega al pueblo. La ciudadanía se entera y conoce, descubre. Tal como ha ocurrido con el documental citado, escuchando como ha llegado al corazón de las personas que acudieron al estreno.
Ante el derrotero que tomaban las acciones y vocerío en contra de la mesa informativa, se ha optado por pedir protección, acudiendo un patrulla de la G.C., con la aparición del resto del “piquete” viendo la actitud bravucona, los mismos agentes han pedido refuerzos, cosa que no ha gustado al alcalde Toni Marí que “ha criticado la excesiva movilización y reclama igual trato cuando sean requeridos los cuerpos de seguridad en el pueblo”(UH). O la policía local no ha querido secundar alguna instrucción del alcalde, o tenían su día libre. Pues no quiero pensar que era miedo a los vecinos, pues solo uno era foráneo de entre todos los alborotadores. Si fue su máxima autoridad que dio orden de no actuar, ya sería de Juzgado de Guardia.
Los socialistas de Puigpuñent, a este paso, pondrán barreras y cercas al municipio, en sus RRSS ya lo advierten “solo quieren gente que ame a “su” pueblo”, es decir, ni a visitantes, ni turistas ni pasantes, les otorgan la opción a que decidan si les gusta o no, si lo llegarán a “amar” o no. Por los videos que ruedan en las redes, se aprecia poca hospitalidad, carencia de valores democráticos, exceso de violencia y crispación. Todo ello se traduce en un miedo , pánico y temor a perder los puestos locales del poder. El despotismo vuela sobre los cielos de su lindo pueblo.
Un ayuntamiento incapaz de gestionar la seguridad de los actos públicos es claramente un ayuntamiento fallido. Y toda su vecindad, de diestras y siniestras, se merecen más de lo que un consistorio izquierdista les ofrece. Si no lo creen, que visionen el documental en cuestión, que abran los ojos, miren bien lo que hacen y no lo que ofrecen, afinen la puntería y escojan mejor la papeleta, Puigpuñent se merece crecer dignamente como “es Galatzó” o Sa Mola de Planisi”.
Tomeu Pizá (abril 2026)



La tranquilidad de Puigpunyent fue alterada por un episodio lamentable y vergonzoso de tensión política. Lo que empezó siendo una simple mesa informativa de VOX terminó, por parte de la "crème de la crème" de los habitantes del municipio, en una "contra mesa" cargada de hostilidad y una pérdida total de las formas.
ResponderEliminarEl PSOE a calificado esta "concentración" como una "manifestación pacífica". A mí, sinceramente, me parece un insulto a la inteligencia, a la democracia y a la paz. Las imágenes grabadas muestran, para mi, una realidad muy distinta: insultos constantes, descalificaciones personales groseras y una falta absoluta de respeto que nada tiene que ver con la libertad de expresión.
Los vídeos clarifican cómo la crispación escaló rápidamente. Se ven peinetas, gestos obscenos y, en el momento más vergonzoso y deplorable, a un manifestante encarándose directamente a la mesa mientras se agarraba los genitales, --sus huevos, por si las dos neuronas del fenómeno no saben lo que son los genitales, hecho que no me extrañaría--, de forma provocadora. Eso no es protestar, eso es pura agresión de ordinariez y acoso.
Me preocupa profundamente la permisividad oficial que se respira en algunos municipios. Calificar como "pacífica" una escena repleta de insultos graves y gestos tan vulgares revela una escala de valores bastante deteriorada en el PSOE. Si para ellos la no violencia solo significa que no haya golpes, entonces normalizan la violencia verbal, gestual y antidemocrática más descarada.
Esta actitud degrada seriamente el debate democrático y la convivencia cívica. Si el nivel de hostilidad y falta de respeto básico se acepta como algo "pacífico", entonces cabe preguntarse con razón: ¿Cómo demonios será una manifestación que ellos consideren realmente violenta?.
Confío en que la "fauna" responsable de estos deplorables comportamientos se limite y solamente represente a los que pululan por las pocilgas y corrales del municipio, y no sea el reflejo real de lo que es Puigpunyent.