Baleares
Baleares,
destino de muchos visitantes. Cuna de honderos, de cartógrafos,
artistas, agricultores, industriales, deportistas, filósofos,
maestros, artesanos y navegantes, entre muchos más isleños que han
destacado desde el Almirante Ferragut a Weyler, o desde Guillermo
Timoner, Joaquín Vara de Rey, Bernardo Calvet, a José María
Cuadrado, Francisco Vallejo Pons y un gran etcétera.
Sí,
ya se, en todos sitios cuecen habas, pero es que las de Baleares en
cuanto a destacar sobre los demás, nos llevamos la palma. Ciclismo,
tenis, fútbol, motociclismo, natación, pesca submarina… por
hablar de deporte, pues actualmente priva más que la política, la
Ciencia o la industria.
Qué
ocurre pues?. Somos mejores que otras comunidades, otras
regiones?. Sencillamente
no!.
Ocurre
que tenemos una cultura rica que nos une. Una generosidad que nos
hace muy comunicativos, aún siendo islas, estando apartados de los
continentes, siendo reservados y al principio que se nos trata hasta
somos desconfiados. Pero acogemos con simpatía a nuestros
visitantes, respetamos a las otras culturas, dejamos se integren en
nuestra comunidad, participamos en sus eventos, celebraciones y
festejos. Somos solidarios, tolerantes y pacientes.
Demasiado.
Demasiado
porque siempre hay alguna cultura que pretende dominar a las otras,
incluida la nuestra, siendo los anfitriones. Nuestra tolerancia nos
pasa factura, aunque sea cada treinta años. Nos obliga a luchar de
nuevo, a defender, a enseñar a corregir errores y evitar malas
interpretaciones. Claro que nos cuesta mucho más que si
reaccionáramos antes. No obstante nos fortalece muchísimo.
Cuando
se pretende cambiar la Historia, olvidar siglos, empezar a contar,
reseñar y educar de diferente forma a la propia de nuestras tierras,
de nuestras Islas. Imponer elementos de una cultura ajena, lejana y
extraña, imponer una Lengua, unas Tradiciones y unas Costumbres,
arrancando en un fatídico 31 de Diciembre de 1229 a partir del cual
nos despellejaron vivos a los mallorquines, engañándonos diciendo
que eran moros, que si los había, aunque en tres siglos los
que llegaron primero, como pasa con los irlandeses en Norteamérica,
dejan de ser moros para ser baleáricos, o no?. Mataron y saquearon para al final repartirse las tierras y los bienes. Los
Romanos, los Almohades y Almorávides, en siglos, construyeron,
enseñaron, mejoraron las vías de comunicación, descubrieron a los
isleños los baños, las alcantarillas, las canalizaciones de agua,
los aljibes… mejorando todo lo que concernía a la sociedad, bienes
y servicios.
Se
respetó la cultura, la lengua y las tradiciones. Las creencias
religiosas y paganas. Todo.
Posteriormente volvimos a ser Reino, con autonomía, independencia y riqueza que pudimos compartir entre nuestros visitantes. En la actualidad nos visitan millones de personas que comparten con
nosotros, el sol, el mar, el aire, el carácter y hospitalidad de los
baleáricos. Que no es poco. Ninguno, pero ninguno se mete con
nuestra cultura. Respetan nuestros refranes, nuestras “Rondalles”,
nuestra ensaimada, nuestra lengua y más.
Estamos hermanados con ciudades de otros continentes, Casas
Regionales, Centros Culturales etc. Al unirnos, colaboramos, no imponemos, sino que
compartimos. Esta riqueza es muy gratificante para ambas
partes.
Nos
usurparon el Reino a la fuerza, posteriormente nos integraron a un
Estado, y muy recientemente nos encontramos en el seno de Europa a
través de esta nación que es España. Tampoco es tan malo. Unirse
es aunar, juntar, sumar. Tanto si son fuerzas, enseñanzas,
descubrimientos, investigaciones, tareas y demás. A qué viene este
afán independentista, quebrador y separatista de algunos
sectores?.
Ahora
que hace décadas las sociedades se agrupan para fortalecerse, se
pretende fraccionarnos?.
El
pretexto de integrarnos en unos hipotéticos “Países” de donde
sea, no deja de parecer y ser una utopía. Cuando hemos sido
Reino Independiente, con la importancia que nos otorgaba nuestra
situación geopolítica, fortaleciendo la economía día a día,
poder decir que ni los Condados del Noroeste Peninsular eran más
importantes, que nuestro puerto, una potencia en estrategia y comercio, en
libertades y riquezas, cuando Baleares ha sabido valerse por si
misma, ha sabido integrarse y se siente con fuerza y energía, van y
nos quieres apartar de un Estado para meternos no se sabe donde. ¿Qué
garantías? Qué nos ofrecen? Ya que hasta la LENGUA
nos arrebatan. Nos imponen doctrinas lingüísticas en nuestras
aulas, importan tradiciones haciéndolas nuestras (que no son ni suyas),
luchan con retóricas y verborreas en las redes, insultando,
argumentando que nuestra historia no es la nuestra. Resulta
patético.
Baleares
tiene identidad propia. Que nadie lo ponga en duda. Es más, puedo
asegurar y aseguro que a una Cultura no la destruye ni Dios.
Tomeu Pizá.


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