Emiliano Zapata
El Caudillo del Sur, fue más que un líder que en su peculiar revolución luchó para defender el campesinado en México, posiblemente los tres caudillos más relevantes en esta época de lucha, defensa y conquista, fueron Francisco Madero, Pancho Villa y Emiliano Zapata. Las características serían: la ineficacia de Madero, por muy democrático que fuera, impulsó la libertad aunque el incumplimiento de reformas sociales le pasaron factura. José Doroteo Arango Arámbula, abstemio, pues odiaba el alcohol al que consideraba una de las causas de la miseria en México (peor es la droga actualmente) llegó a imponer la ley seca en Chihuahua cuando fue gobernador, amenazando con fusilar al que bebiera, sin embargo las malteadas de fresa le seducían. A pesar de ser analfabeto su obsesión fue la educación, a la que consideraba la solución a los males del país (no iba mal encaminado). De temperamento explosivo, no perdonaba traiciones, evitaba juicios y ejecutaba de inmediato. Mujeriego, autoritario y despótico. Tal vez sería Emiliano Zapata el que menos defectos tendría, seguramente aquellos que han destacado algo de mala imagen ha sido para favorecer a Villa y ensalzar a presidentes y políticos que coincidieron y no eran capaces de competir en humanidad y justicia que tanto caracterizó a Emiliano. El que tuviera gustos caros y refinados, ordenado y limpio, ciertamente contrastaba con el look de los campesinos que lideraba. Era inflexible y puede resultar un defecto esto, especialmente a ojos de sus adversarios que lo aprovecharán en su contra siempre que sea posible. Al defender el Plan Ayala, restituyendo las tierras, no gustó a otros revolucionarios que, seguramente, buscaban sacar tajada y peligraba, su tozudez y carencia de flexibilidad o diplomacia, por muy justa que fueran le privó de logros en acuerdos con el resto de generales, si esto fue un defecto, más bien sería por lo que privaba al resto de compañeros de batallas. Era desinteresado y ni quiso cargos que siempre le ofrecían según iba conquistando y avanzando. Su turbulenta vida social, o tal vez, diría familiar, fue además muy activa, se le atribuyen 17 hijos con distintas mujeres, sus mujeres. Era otra variante de la calificación de "mujeriego" si lo comparamos con Pancho Villa. Era desconfiado, normal en un contexto de revolución y guerra, confiaba solo de los suyos, un círculo de amigos de Morelos. Cruel en el combate, aunque ya la prensa de la época, muy dada al partidismo, lo calificó de "sanguinario" y otras descalificaciones. A un líder así le salen más enemigos entre sus amigos que en el campo de batalla. El general Pablo González utilizó al coronel Jesús Guajardo para ejecutar a Zapata, en una emboscada que él mismo intuyó y parece ser que no quiso acobardarse, tal vez pensaba que la maldad no era tan superlativa, que ni siquiera Carranza permitiría se eliminara a quien había hecho tanto por México sin pedir nada a cambio, o casi nada, resulta difícil evaluar estos detalles después de tantos años y tanta maquinación. Guajardo fingió enemistarse con Gonzáles y simuló unirse a Zapata ofreciéndole armamento que tanta falta le hacía a Emiliano. Tan inhumano llegó a ser Guajardo para ganarse la confianza del caudillo Zapata que fusiló a varios de sus propios soldados federales y atacó posiciones de Carranza antes de acordar la reunión en Chinameca aquel 10 de abril de 1919. Al entrar en la hacienda, estando los soldados de Guajardo formados para rendir honores, dispararon a quemarropa contra el caudillo.
Cruda realidad, que se tiene que asumir, aún aconteciera con inhumano proceder a tan humano ser. Eran tiempos de guerra, revolución, traiciones y abusos.
Tomeu Pizá (mayo 2026)




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