Ceuta, esa desconocida
Los
primeros asentamientos humanos en Ceuta datan de hace aproximadamente 250.000
años, con hallazgos en el abrigo de Benzú y la cueva de Gar Gahal.
Obviamente, ni un solo ser de los que actualmente aspiran a controlar la
Ciudad, pueden aportar raíces históricas para reforzar sus derechos.
En
estos casos se recurre a la Historia para poder documentar la realidad de una
zona geográfica, políticamente. Así pues, sin necesidad de retroceder miles de
años, sabemos que Ceuta fue ocupada por vándalos y luego
reconquistada por los bizantinos en el 534 bajo Justiniano I. Posteriormente,
pasó a manos de los visigodos y, a partir del 711, fue
escenario de la conquista musulmana, sirviendo como punto de
partida para la invasión de la península ibérica. Durante los siglos
siguientes, Ceuta estuvo bajo control de diversas dinastías islámicas,
incluyendo los Banu Isam, el califato omeya de Córdoba,
los almorávides, los almohades, los hafsíes y
los benimerines, alternando periodos de independencia y dominio
externo. No aparecen por ningún lado los alauitas.
En 1415,
el rey Juan I de Portugal, con el infante Enrique el Navegante,
conquistó Ceuta, iniciando la presencia portuguesa en la ciudad. . Tras la
unión de las coronas de España y Portugal en 1580, Ceuta quedó bajo la Monarquía
Hispánica. Cuando Portugal recuperó su independencia en 1640, Ceuta decidió
permanecer fiel a España, consolidando su estatus mediante el Tratado
de Lisboa de 1668. Bajo la administración española, Ceuta se fortaleció
como plaza fortificada y guarnición militar, con reformas durante
el reinado de los Borbones. Tras la descolonización de África, Ceuta y Melilla
se convirtieron en los únicos territorios europeos en el continente
africano, manteniendo su importancia estratégica en el estrecho de
Gibraltar y como puerto franco. En 1995, Ceuta adquirió el estatus
de ciudad autónoma española, con su propio gobierno y asamblea.
Tampoco era tan importante España
en este tiempo moderno, fueron los enemigos de Gran Bretaña que ya desde la WWI
y definitivamente al final de la WWII, les convenía que aquello que ha ocurrido
en Canal de Suez tantos años, no sucediera en el Estrecho de Gibraltar, de aquí
que doblegaron a los franceses a que aceptaran el Protectorado Español, cosas
de la política. Franco, por mucho que se le critique, no tenía un pelo de
tonto, navegó, nadó y guardó la ropa. España sobrevivió a bloqueo, consiguió beneficiarse
del Plan Marshall y mucha cosa más.
Ahora toca analizar el
papel de los alauitas. Cuenta la tradición, que los alauitas entraron en
Marruecos a finales del siglo XIII,
cuando Al-Hasan ad-Dájil, que vivía entonces en la ciudad de Yanbu en el Hiyaz, fue llevado a Marruecos
por los habitantes de Tafilalet para
ser su imán. Tenían
la esperanza de que, como él era un descendiente de Mahoma, su presencia ayudaría a
mejorar sus cultivos de palmera
datilera gracias a su Baraka. Seguramente tenía genes de Mahoma pues sus descendientes
comenzaron a aumentar su poder en el sur de Marruecos. Después de la victoria
sobre los Zawiya de Dila, que controlaban el norte de Marruecos, fueron capaces
de unir y pacificar la región. Los alauitas tuvieron relaciones difíciles
(típico en ellos) con las tribus bereberes del país y tribus árabes beduinas, Un tal Ismaíl formó
un nuevo ejército de esclavos negros, la Guardia Negra. Sin embargo, la unidad de
Marruecos no sobrevivió a su muerte, en el tiempo que siguió hubo luchas por el
poder, las tribus se convirtieron en una fuerza política y militar, una vez
más. Posteriormente en 1757 Mohamed III intentó pacificar y reorganizar la
administración. Este nuevo intento de centralización fue abandonado, y a las
tribus se les permitió conservar su autonomía. Cuando a mitad de siglo XIX (1822-1859)
Marruecos cayó bajo la influencia de los poderes europeos, apoyó el movimiento
independentista argelino, siendo derrotado por los franceses en 1844 en
la batalla de Isly y
obligado a abandonar su apoyo. Aunque a finales del siglo XIX los alauitas
trataron de fomentar los vínculos comerciales, sobre todo con países de Europa
y con Estados Unidos, seguida de la guerra con España en los años 1859 a 1860 que
propició la intervención de asuntos con Europa, fue cuando los franceses
ganaron una influencia cada vez mayor, a pesar de la oposición de alemanes que
seguramente perseguían tener el control del Estrecho y, claro, Ceuta era
un enclave estratégico, no olvidemos que seguía siendo español desde el año 1580,
fortaleciéndose al independizarse en 1640 los dos países (Portugal y España) en
que los ceutíes prefirieron y escogieron seguir siendo españoles. Siglos y más
siglos sin aparecer cita alguna de alauitas pretendiendo lo que siempre han
perseguido, sin lograrlo. Ni en Arabia, ni en África. Se vieron obligados a
reconocer el Protectorado francés
a través del Tratado de
Fez, firmado el 3 de diciembre de 1912. Al mismo tiempo, el área
del Rif del
norte de Marruecos recayó bajo el control español (Protectorado 1912-1956). En
estos momentos, Ceuta era más española que nunca. Sin olvidar que los
alauitas seguían enfrentados con las cabilas, las tribus y las etnias de toda
la región, verdaderos herederos naturales. Francia se vio obligada a conceder
la independencia de Marruecos, el 2 de marzo de 1956, dejando tras de sí el
legado de la urbanización y la economía industrial en algunas ciudades, por un
lado, y la destrucción y el aislamiento en las áreas que fueron sede de la
resistencia bereber contra Francia y España.
Concluyendo, cuando el Tratado
de Lisboa fue ratificado por España el 23 de febrero de 1668 y por Portugal el
3 de marzo del mismo año resultó fundamental para la historia de Ceuta,
ya que permitió a España mantener su control sobre la ciudad y su estatus como
parte integral de la Nación española. Los alauitas pueden decir misa si quieren,
pero ni derecho sobre el Sáhara Occidental, ni sobre Mauritania, ni la mitad
del desierto de Argelia, mucho menos Ifni. En fin, malabarismos políticos que
incomprensiblemente nada pinta la ONU y sus inútiles resoluciones y mucho
aquellos que tienen “botón rojo” al alcance del dedo. Pero, si los ceutíes una
vez optaron por ser españoles, con más razón han de serlo ahora. El que un
gobierno nacional se haga el despistado, motivos tendrá, enfrenta sus FOP con
dureza en manifestaciones locales y deja al azahar el asalto a nuestra
frontera. Aquí algo falla, y algo gordo aparecerá. Tarde o temprano.
Tomeu Pizá (agosto 2026)
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Interesante, gracias por compartir
ResponderEliminarEs muy triste ver todo lo que pasa. Saludos desde Chile Tomeu
ResponderEliminarCeuta y Melilla: el sueño dorado de Marruecos. Y como sigan así las cosas, Sánchez se las entregará en bandeja de plata.
ResponderEliminarSeguramente no harán caso alguno, estos de "europa" son muy suyos, como Sánchez, pero en el Parlamento se ha pedido que sean retirados los fondos humanitarios, tras la crisis migratoria de Ceuta.
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