CHILE 1818
Periodo Prehispánico
Los primeros
asentamientos humanos en Chile datan de alrededor del 14.800 a.C., con restos
arqueológicos en Monte Verde, región de Los Lagos, considerados los más
antiguos de América. Durante este periodo surgieron diversas culturas, como
los Chinchorro, conocidos por sus momificaciones artificiales,
los aimaras, diaguitas y atacameños en el norte, y
los mapuches en el sur. En la isla de Pascua se desarrolló la
cultura Rapanui, con un legado polinésico que perdura hasta hoy.
(Wikipedia y otros)
Esta historia abarca desde los
primeros asentamientos humanos hasta la actualidad, marcada por culturas
indígenas, colonización española, independencia y desarrollo republicano. Hasta
el siglo XVI debemos fijarnos en las pruebas arqueológicas, que no son muchas,
aunque muy significativas. Si comparamos la enormidad del país con lo que
dejaron los ancestros, siendo enormes parecen más pequeñas. A partir de ahí,
las crónicas castellanas y españolas nos dejan un numeroso rastro que la
grandeza radica más en la parte ideal, intangible o intelectual que el material,
que es mucho por lo reciente y bien conservado. La cultura de los Chinchorro los aimaras, diaguitas y atacameños en
el norte, y los mapuches en el sur, la Rapanui en la
isla de Pascua con su legado polinésico, han sido respetadas y perduran. Cosa
que no ocurrió en el continente norteño, sobre todo más allá de Nueva España.
No quedaron ni las plumas.
La llegada de los europeos comenzó con Fernando de Magallanes en 1520 y la expedición de Diego de Almagro en 1536. Santiago se fundó en 1541 por Pedro de Valdivia, marcó el inicio de la colonización formal. Durante la colonia, se estableció un sistema de gobierno español y se explotaron recursos naturales mediante encomiendas, donde los indígenas trabajaban para los colonizadores. La resistencia mapuche se mantuvo durante más de 300 años, especialmente en la Guerra de Arauco. Debería darse más relevancia a “La Sorpresa de Yerbas Buenas”, un episodio de enorme relevancia por lo mucho que representó con el logro de la independencia.
Yerbas Buenas se formó a partir de la construcción de su primera iglesia en el año 1785 y en torno a ella, las familias comenzaron a construir sus hogares. El 27 de abril de 1813, Yerbas Buenas destaca en la historia del país, ya que aquí ocurre el hecho que marca el inicio de la independencia de Chile: “La Sorpresa de Yerbas Buenas”, batalla en la que una parte importante del Ejército Realista y un puñado de Patriotas, por primera vez se enfrentaron bélicamente.
Hacia 1835 la
incipiente aldea de Yerbas Buenas, con apenas 6 casas levantadas alrededor
de la iglesia, fue azotada por un terremoto que
destruyó por completo sus construcciones. Solo se salvó la casa de la familia
Contreras, que hasta hoy permanece en pie y que alberga al actual Museo
Histórico. Después de este gran terremoto, la aldea tomo carácter de
pueblo, con la llegada de nuevas familias como los Astete, Muñoz
Olave, Bobadilla, Ferrada, etc., siendo éstas las impulsoras y precursoras
de una nueva etapa.
El Melocotón (Proyecto Fénix) Gendarmes en Plaza de Armas (Santiago)
El proceso de independencia comenzó tras la captura del rey español Fernando VII en 1808, con la Patria Vieja iniciada el 18 de septiembre de 1810 Tras la derrota en la batalla de Rancagua en 1814, los patriotas se refugiaron en Mendoza y formaron el Ejército Libertador de los Andes con José de San Martín. La independencia se consolidó en 1818 bajo líderes como Bernardo O’Higgins, José Miguel Carrera y Manuel Rodríguez, estableciendo las bases de un nuevo orden político. Tras la independencia, Chile adoptó un sistema republicano y democrático, con un desarrollo económico y social progresivo. La historia chilena refleja la interacción entre culturas indígenas, lenguas de los pueblos siguen presentes, mientras que la memoria de la independencia y los hitos republicanos forman parte de su identidad. Una identidad que convive a pesar del contraste de pareceres, llama la atención al visitar Chile, que nadie se enfrenta a nadie en la actualidad por diferencia de ideales, desde la época de Allende a la dictadura de Pinochet, los episodios del Palacio de la Moneda, o el atentado en El Melocotón, etc. Forman parte de la historia, no alimentan el odio ni surgen rencillas entres unos y otros seguidores. Algo que no puede presumir España, un país que apenas se respeta la bandera, el Ejército y mucho menos las Instituciones. Los genes patriotas fueron de conquista, arraigaron y se quedaron definitivamente en el Continente Americano, ahí, todos los países lucen su bandera y el amor a la Patrica, como nadie. Desde Argentina a Alaska. Envidia me dan por ser portadores de un sentimiento que aquí nos falta, escasea y algunos hasta lo pisotean.
Tomeu Pizá (septiembre).







Un placer haberte tenido por estos lados. Un abrazo ❤️
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