Fulgencio Coll, el hombre
ENTREVISTA
Con Don Fulgencio Coll, el hombre.
En una ocasión preguntaron los alumnos a
Al-Juarismi sobre el valor del ser humano y les respondió:
Si tiene ética, entonces su
valor es igual a 1. Si además es inteligente, agréguele un cero y su valor será
igual a 10. Si también es rico, súmale otro cero y su valor será igual a 100.
Si por sobre todo eso, es, además, una persona de bello aspecto, agréguele otro
cero y su valor será igual a 1000. Pero si pierde el 1, que corresponde a
la ética, perderá todo su valor, ya que solamente le quedarán ceros.
Así de sencillo: Sin valores éticos, ni principios
sólidos, lo único que queda son delincuentes, corruptos y personas que valen
nada.
Sr. Coll, ¿qué pasa actualmente, acaso este buen matemático
lanzaba más una advertencia que no una lección? Un joven político argumentaba
recientemente que el “hombre, como ser humano, es portador de
Valores Eternos” ¿Se han perdido estos Valores o siguen presentes en algunos
sectores de nuestra sociedad?
Creo que, sin valores, sin ética ni principios
vamos por el peor camino. Los jóvenes se forman en la familia, en la escuela y
en la vida cotidiana. La familia está en algunos casos en crisis, tenemos que
protegerla y cuidarla. La educación, que ha sido dirigida desde la transición
de 1978 por el partido socialista y sus aliados, se ha degradado hasta un nivel
preocupante. Hoy estamos a la cola de los países europeos. A esto podemos
añadir que la educación ha sufrido un continuo adoctrinamiento progresista, que
ha demostrado ser reaccionario con los valores tradicionales. Han querido
sustituir estos valores por ideología de partido, con el falso atractivo del
“buenismo”, pero perjudicial. Todo son derechos y promesas, muchas
inalcanzables, no hablamos de obligaciones ni de sacrificios.
Este partido, el PSOE, actualmente carente de
ética, es el que nos gobierna y vemos perplejos su nivel de corrupción y
falsedad. Han hecho de la mentira virtud, de la estafa un mérito. Se han
opuesto al esfuerzo, a la responsabilidad, al espíritu de superación y a los
valores. Afortunadamente quedan sectores de la sociedad que han percibido este
grave peligro y han sabido reaccionar presentando la batalla cultural. Esta
batalla trata de abrirnos los ojos y reaccionar ante este progresivo y
peligroso deterioro. El futuro de un país se construye con la mejor educación,
no con su paulatina degradación.
¿Cree usted que sigue siendo la familia “la célula de la sociedad”?
La familia es un pilar fundamental de la
sociedad, es la organizaciónn social más importante para el hombre, es vital en el
desarrollo psicológico y social del individuo. Además, normalmente
es la mejor barrera contra problemas sociales y personales. Precede al Estado y constituye un pilar
esencial sin el que, tanto la sociedad como el Estado, carecen de fundamento.
Yo he tenido mucha suerte con mi familia, aprendí de mis padres, fueron los
primeros en formarme y transmitieron valores que he intentado mantener toda mi
vida. Afortunadamente me ha ido muy bien. Desde ser ordenado, colaborador y
tratar de hacer el bien, respetar al prójimo, mantener los lazos familiares,
obediencia, esfuerzo… Hemos visto que, en las situaciones de crisis, la familia
ha dado respuestas muy solidarias y afectivas. Hoy los mal llamados
progresistas quieren sustituir la familia por el estado, dando pie a una nueva
tiranía comunista.
El circuito económico de la empresa sigue
teniendo la base que en los años setenta se enseñaba en las aulas dentro de la asignatura de política econmómica. Cierto que ha cambiado al mecanizarse,
robotizarse y las innovaciones en márquetin y publicidad, aunque los canales de
distribución son muy parecidos, no así los inicios en la producción. La
artesanía, la agricultura, curtidos, pesca, artesanía, lácteos, industria de la piel, turismo… Sin
embargo, algo no funciona. Desaparecen figuras muy clásicas y precisas como el
mozo o aprendiz que la F.P. ha sido incapaz de formar con el espíritu y amor a
la profesión que le inculcaba el maestro. Actualmente lamentamos la falta de
mano de obra cualificada en niveles básicos de trabajadores que tan bien
retribuidos estuvieron. ¿En qué fallamos?
El libre mercado y la empresa privada son la
base del desarrollo, de la economía, de la creación de empleo y estabilidad
social. Vemos desgraciadamente que la política económica del Gobierno de España
va en dirección contraria, colonizando las empresas del Estado e invadiendo
áreas estratégicas de forma bolivariana. Basta ver lo que ha pasado en Correos,
Renfe y en tantos otros sitios. Además, ha aumentado el gasto de forma
peligrosa mediante la creación innecesaria de empleo público sin conseguir
mejorar la eficiencia deseada.
Creo que la formación profesional nunca se ha
tratado con el debido interés por los gobiernos. En Alemania funciona muy bien,
quizás porque este país está mejor organizado, es más industrial y tecnológico,
con mejores universidades y centros de formación profesional que priorizan de
forma notable el acceso al trabajo. Me parece que una solución muy práctica y
sencilla es copiar lo que se hace bien en otros países. Hablamos continuamente
de mejorar la formación profesional, pero no se hace. En los años 60, teníamos
mejor formación profesional y las propias empresas eran las que llevaban la
iniciativa. Recordemos lo que nuestros empresarios hoteleros consiguieron con
notable éxito con la formación profesional de sus empleados de la restauración
y hostelería.
Las tradiciones siempre han fortalecido el
carácter de la persona, sentirse orgullosos de lo propio, defender y amar todo
lo que nuestros ancestros han logrado y hemos heredado es motivo de
satisfacción. Cuando se quiso fomentar y alabar el multiculturalismo, nadie
recordó algo antiguo y muy presente, que una de las culturas acaba siempre
pretendiendo dominar a las otras. De aquí que la Historia y la Cultura de los
pueblos, debería ser respetada, alejarse de dominar, conquistar e imponer
aquello propio sobre lo ajeno. Recordando todo lo hablado, echamos en falta los
principios que facilitan tanto abuso. ¿qué debemos aplicar para solucionar este
desequilibrio en el seno de nuestro pueblo balear?
Coincido en la importancia de mantener nuestra
historia y tradiciones, partiendo de que somos una parte importante de España.
Contribuimos con nuestro carácter isleño y con lenguas propias, la balear y la
española. Hay que conservar nuestras tradiciones de forma positiva, mediante el
respeto a nuestras raíces y las que desarrollamos. Vivimos en un mundo
multicultural, en el total de Baleares, la población extranjera alcanza los
250.000 habitantes, representando un 20% de nuestra población. Entre este segmento
de la ciudadanía, destacan los nacidos en Argentina, Marruecos, Colombia,
Alemania y Reino Unido.
En nuestro llamado pueblo balear y por tanto
español, hemos sufrido una colonización del pancatalanismo, que ha borrado
parte de nuestras tradiciones y cultura. Se cometió un grave error hace algunas
décadas y estamos sufriendo sus consecuencias. Una pequeña parte de nuestra
sociedad quiere seguir el aberrante camino emprendido por separatistas
catalanes. Tenemos nuestra propia lengua que debemos recuperar y mantener,
tenemos nuestra lengua oficial de estado que debe respetarse en igualdad de
condiciones. “Poc a poc”, lo conseguiremos. Necesitamos corregir los errores
del Estatut, tenemos que ayudar a las instituciones locales y evitar ciertas
imposiciones culturales externas no deseables, porque están fuera del marco
democrático. Hay que potenciar el legado balear, dar a conocer nuestra
historia, peculiaridades, étimos de nuestra tierra, nombres y componentes
orográficos, hidrográficos…
Los tiempos actuales están muy convulsos.
Numerosos jóvenes desocupados a nivel nacional, conflictos bélicos por todo el planeta, crispación,
discordia, etc. Tarde o temprano acabaremos en que la juventud tendrá que
buscar soluciones. La pregunta es ¿debería ocuparse y prepararse esta
generación de alguna forma, empezando por un servicio militar obligatorio?
Los tiempos actuales son preocupantes, tenemos
una profunda crisis en España, con un Ejecutivo que se parece más a una banda
criminal que a un gobierno democrático. Europa está en crisis, ha perdido
coherencia, cohesión y liderazgo, Francia y Alemania políticamente inestables.
Tenemos una guerra en Ucrania, tras la injusta y brutal agresión rusa. Es para
estar preocupados, en Europa y en España se deberían tomar medidas preventivas.
Debemos ser conscientes de la posibilidad de una extensión del conflicto que
afectaría a toda Europa. Por otra parte, el servicio militar sirvió durante
décadas, para cohesionar a los españoles de diferentes regiones y nivel social,
educó en valores y servicio, dio formación profesional a cientos de miles de
españoles y, algo importante, la idea de que todos formamos España. El servicio
militar obligatorio, podría reactivarse con una menor duración. Esto requeriría
un apoyo mayoritario en las Cortes, algo complicado. Yo llevaría el gasto de
defensa a lo que el Gobierno de España se ha comprometido y no ha cumplido, es
decir llegar al 2% del PIB. Completaría las plantillas de personal y dotaría
del material necesario a las Fuerzas Armadas, aumentaría y fomentaría el
servicio militar voluntario y la reserva voluntaria. Esto sí se puede hacer y
debe hacerse lo antes posible.
diciembre 2024.

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